aniksun
Poeta adicto al portal
En el camino, tras la aurora,
las piedras cansadas,
los pies descalzos
y la soledad de la vida;
caricias dormidas que se despiertan
en la franja austera
que deshoja, en su interior,
la paz y la libertad
de quien ama y llora.
Cien velas centelleantes
desvelan tu llegada
y, en mi corazón,
la fragancia de tí
se deja saborear
en la ausencia de mi.
las piedras cansadas,
los pies descalzos
y la soledad de la vida;
caricias dormidas que se despiertan
en la franja austera
que deshoja, en su interior,
la paz y la libertad
de quien ama y llora.
Cien velas centelleantes
desvelan tu llegada
y, en mi corazón,
la fragancia de tí
se deja saborear
en la ausencia de mi.