TE FUISTE MUJER
Por el camino equivocado te vas mujer,
De ingratos ojos e ilusas manos;
Te vas sin respirar un momento,
Como la brisa viajera sin decir una sola palabra.
Pero te vas con tus albas y tus noches,
Con tus blancas mejillas y tus oscuras miradas
Bueno sería que te fueras sin dejar heridas
Ni profundas huellas ni amplias sombras en mi camino.
Te vas mujer, y las estrellitas de tus falsas miradas
Pululan aún en la inmensa noche.
Pero te acorarás de aquel hombre que tanto te amó;
Y bajo la sombra de la profunda soledad, con voz temblorosa, dirás:
“Estaré pagando mis propios engaños”;
Y los pájaros de tu alma cantarán
Las despedidas desde las aisladas arterias de tu corazón.
Tú eras mi destino, mis sueños,
La autopista aurirosada por donde suspira la brisa,
La plaza de flores, la calle de aromas de primavera;
Fuiste pétalo de rosa por quien se enloquecían las mariposas
De corazones vespertinos e ilusionados.
Yo que tanto te engreí,
Yo que te llené albas y primaveras el corazón.
Yo que te compré las hermosas canciones de los pájaros
(Para cantártela a media voz en el alma),
Fui perdiendo la vida en la isla utópica de tu amor.
En vano fue que te llorara
Inviernos incesantes,
En vano fue que te llenara
El corazón de poesías floridas,
Pero te fuiste; al fin fuiste trampa malvada;
Y a pesar de todo, fuiste la mala yerba
De la selva que dibujó su sombra en mi alma
Con los pinceles de tus caprichos.
Por el camino equivocado te vas mujer,
De ingratos ojos e ilusas manos;
Te vas sin respirar un momento,
Como la brisa viajera sin decir una sola palabra.
Pero te vas con tus albas y tus noches,
Con tus blancas mejillas y tus oscuras miradas
Bueno sería que te fueras sin dejar heridas
Ni profundas huellas ni amplias sombras en mi camino.
Te vas mujer, y las estrellitas de tus falsas miradas
Pululan aún en la inmensa noche.
Pero te acorarás de aquel hombre que tanto te amó;
Y bajo la sombra de la profunda soledad, con voz temblorosa, dirás:
“Estaré pagando mis propios engaños”;
Y los pájaros de tu alma cantarán
Las despedidas desde las aisladas arterias de tu corazón.
Tú eras mi destino, mis sueños,
La autopista aurirosada por donde suspira la brisa,
La plaza de flores, la calle de aromas de primavera;
Fuiste pétalo de rosa por quien se enloquecían las mariposas
De corazones vespertinos e ilusionados.
Yo que tanto te engreí,
Yo que te llené albas y primaveras el corazón.
Yo que te compré las hermosas canciones de los pájaros
(Para cantártela a media voz en el alma),
Fui perdiendo la vida en la isla utópica de tu amor.
En vano fue que te llorara
Inviernos incesantes,
En vano fue que te llenara
El corazón de poesías floridas,
Pero te fuiste; al fin fuiste trampa malvada;
Y a pesar de todo, fuiste la mala yerba
De la selva que dibujó su sombra en mi alma
Con los pinceles de tus caprichos.
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