Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te guardaré tranquila,
y cuando abril se haga eterno en mis sienes,
y la luna ya no sea canto en mi lecho
sabré que las vidas que nos quedan,
se mecerán junto a nuestro aliento.
Te guardaré tranquilo,
será en otra vida,
será en otra muerte,
mientras le cedo hospedaje a mis sueños,
que han de traerte aún dormida yaciendo.
Te guardaré en silencio,
hasta que mis palabras acaben de musitarte
y sólo sostengan el vacío en sus labios
que en un grito destemplado te llamará callado.
Te esperaré eterno,
hasta que mis sonidos se agoten en el espacio,
y que su música sólo sea atisbo de balbuceo,
que he de cargar ermitaño en mi tiempo.
Te guardaré tranquila y eterna,
pero por sobre todo en silencio..
y cuando abril se haga eterno en mis sienes,
y la luna ya no sea canto en mi lecho
sabré que las vidas que nos quedan,
se mecerán junto a nuestro aliento.
Te guardaré tranquilo,
será en otra vida,
será en otra muerte,
mientras le cedo hospedaje a mis sueños,
que han de traerte aún dormida yaciendo.
Te guardaré en silencio,
hasta que mis palabras acaben de musitarte
y sólo sostengan el vacío en sus labios
que en un grito destemplado te llamará callado.
Te esperaré eterno,
hasta que mis sonidos se agoten en el espacio,
y que su música sólo sea atisbo de balbuceo,
que he de cargar ermitaño en mi tiempo.
Te guardaré tranquila y eterna,
pero por sobre todo en silencio..