RUTH MONICA MUÑOZ
Poeta recién llegado
*
Y es así cuando mi mente se libera,
cuando siente que nada puede detenerla:
Ella fabrica sueños en el viento,
besos de luz, caricias de luna.
Es así, libre, cual cóndor en la cordillera.
y sucede cuando no te lo imaginas siquiera.
Sucede...
Después de tu despedida,
después de que me has besado
y has endulzado mis labios,
después de tenerte muy cerca
y haber sentido el calor de tu piel
y tu aliento detrás de mi oreja,
después de haberme dejado
para ir sepa dios, si a descansar,
o a imaginar como lo hago yo
cuando estoy solo, cuando,
sin que nadie me interrumpa,
te tiendo en mi cama y te despojo de tus ropas,
te beso entera, como a mis labios le provoca
y hago que tu cuerpo se contorsione,
que se arrastre sobre la cama
como una culebra necesitada de mi boca.
Estando en compañía de la soledad,
es donde suelto al impúdico hombre,
al morboso y desequilibrado,
el que no siente pudor de mostrarse desnudo
y que lo veas mostrar su pansa,
al que le sale mas de una grosería
y te trata como mujerzuela
mientras se interna en tu cuerpo.
Al que vuelves loco,
al que te dice que le gusta el sexo oral
y que lo excita verte lamer parte de su cuerpo.
Estando solo...
puedo ser ese que no soy cuando estoy contigo,
ese, que no te imaginas que existe,
el que queda grado 50
después de que te despides.
Al que inevitablemente
se le vienen imágenes a la mente
y logra ver partes de tu piel,
las que aún me escondes.
Ese grosero, sátiro y desequilibrado,
al que no le niegas el placer
de tenerte entre sus brazos.
El que te hace el amor a fuego lento
quién te prueba como
deliciosas tostadas mañaneras,
quien te estruja entre sus manos,
y hace brotar de tu piel, el elixir de amor
que me a embrujado.
El que espera día a día
que alimentes sus mañas,
que son el poder tenerte,
sin que me lo hayas permitido,
en el pasado, en el presente,
y quizás, en el mañana.
*
Mónica
Ruth Mónica Muñoz R
Derechos de autor
Chile.
Y es así cuando mi mente se libera,
cuando siente que nada puede detenerla:
Ella fabrica sueños en el viento,
besos de luz, caricias de luna.
Es así, libre, cual cóndor en la cordillera.
y sucede cuando no te lo imaginas siquiera.
Sucede...
Después de tu despedida,
después de que me has besado
y has endulzado mis labios,
después de tenerte muy cerca
y haber sentido el calor de tu piel
y tu aliento detrás de mi oreja,
después de haberme dejado
para ir sepa dios, si a descansar,
o a imaginar como lo hago yo
cuando estoy solo, cuando,
sin que nadie me interrumpa,
te tiendo en mi cama y te despojo de tus ropas,
te beso entera, como a mis labios le provoca
y hago que tu cuerpo se contorsione,
que se arrastre sobre la cama
como una culebra necesitada de mi boca.
Estando en compañía de la soledad,
es donde suelto al impúdico hombre,
al morboso y desequilibrado,
el que no siente pudor de mostrarse desnudo
y que lo veas mostrar su pansa,
al que le sale mas de una grosería
y te trata como mujerzuela
mientras se interna en tu cuerpo.
Al que vuelves loco,
al que te dice que le gusta el sexo oral
y que lo excita verte lamer parte de su cuerpo.
Estando solo...
puedo ser ese que no soy cuando estoy contigo,
ese, que no te imaginas que existe,
el que queda grado 50
después de que te despides.
Al que inevitablemente
se le vienen imágenes a la mente
y logra ver partes de tu piel,
las que aún me escondes.
Ese grosero, sátiro y desequilibrado,
al que no le niegas el placer
de tenerte entre sus brazos.
El que te hace el amor a fuego lento
quién te prueba como
deliciosas tostadas mañaneras,
quien te estruja entre sus manos,
y hace brotar de tu piel, el elixir de amor
que me a embrujado.
El que espera día a día
que alimentes sus mañas,
que son el poder tenerte,
sin que me lo hayas permitido,
en el pasado, en el presente,
y quizás, en el mañana.
*
Mónica
Ruth Mónica Muñoz R
Derechos de autor
Chile.