Me encuentro aqui sentada,
esperando absolutamente nada.
Ya no espero tu regreso,
ya no imploro por eso.
Me encuentro aqui postrada,
observando las nubes aladas,
veo en ellas tu cara,
doy la vuelta y miro al piso
y mi alma me grita,
¡Ya no pienses!
Y me incorporo y digo
¡que suerte que te has ido!
cierro los ojos;
y la lagrima se escapa presurosa
y rueda y cae; silenciosa,
la tierra infertil moja,
y nace en ella una flor hermosa,
nunca antes vista; casi diabolica,
una flor negra,¡ si negra!
casi tan negra como mi alma.
esperando absolutamente nada.
Ya no espero tu regreso,
ya no imploro por eso.
Me encuentro aqui postrada,
observando las nubes aladas,
veo en ellas tu cara,
doy la vuelta y miro al piso
y mi alma me grita,
¡Ya no pienses!
Y me incorporo y digo
¡que suerte que te has ido!
cierro los ojos;
y la lagrima se escapa presurosa
y rueda y cae; silenciosa,
la tierra infertil moja,
y nace en ella una flor hermosa,
nunca antes vista; casi diabolica,
una flor negra,¡ si negra!
casi tan negra como mi alma.