PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Y me quedé esperando,
Sentiame como seta en descolorido
bosque al borde del reclamo.
Y me quedé esperando.
Encendí el computador con líneas
de fe rasgando mis ojos,
frustrada ante el vacío innato
de una bandeja de entrada.
Clamor de angustia torcía ufano
mis dedos, mis manos tibias.
Me quedé esperando al alba
una respuesta, un guiño.
Pero la pantalla estalló lívida
en estrujantes carcajadas.
De mí se burlaba de mí.
Nada, vacía la bandeja.
Caminé haciendo mellas de
un lado a otro de mi desvelo.
¡Un alto total en los espacios!
Entra un mensaje a mi espera,
movimiento de rodilla expectante,
¡Un mensaje, tu respuesta intrínseca!
..
.
¡Ay no! ¡Qué el antivirus caducó¡
- Aunado al mal de mis males -
Sola como una seta en mar de
humedad, me quedé esperando.
Llenando de espíritu el vientre
rugoso de cualquier árbol,
¡Vacía la bandeja de mi entrada!...©
Sentiame como seta en descolorido
bosque al borde del reclamo.
Y me quedé esperando.
Encendí el computador con líneas
de fe rasgando mis ojos,
frustrada ante el vacío innato
de una bandeja de entrada.
Clamor de angustia torcía ufano
mis dedos, mis manos tibias.
Me quedé esperando al alba
una respuesta, un guiño.
Pero la pantalla estalló lívida
en estrujantes carcajadas.
De mí se burlaba de mí.
Nada, vacía la bandeja.
Caminé haciendo mellas de
un lado a otro de mi desvelo.
¡Un alto total en los espacios!
Entra un mensaje a mi espera,
movimiento de rodilla expectante,
¡Un mensaje, tu respuesta intrínseca!
..
.
¡Ay no! ¡Qué el antivirus caducó¡
- Aunado al mal de mis males -
Sola como una seta en mar de
humedad, me quedé esperando.
Llenando de espíritu el vientre
rugoso de cualquier árbol,
¡Vacía la bandeja de mi entrada!...©