Las partes que más me han gustado por enviar imágenes desbordantes al lector son:
Me encuentras, perfil de mis anhelos
tras los cristales de rocío como radiante alba,
profundizas en mi sombra tu destello,
tatuándome en la piel impaciente llamarada.
He llegado desde siempre, desde un nada
para llenarme de ti y poblar tu alma;
me vierto en vos como luz que se derrama,
y me esparzo en tu centro en tibia oleada,
Es un verdadero no dueto, sino duelo entre dos enormes poetas que cruzan más que espadas labios y un pulso de corazones en que se retuercen ventrículos y la sangre fluye dificultosamente de uno al otro como en un mismo cuerpo que impera en las líneas, no hay oportunidad en esta contienda para la tregua o armisticio, según declaran ambos a voces estentóreas, se adivina un final en trance para ellos y el oportuno descanso del verso.
Destaco esas partes de ambos, 4 líneas de cada uno, aunque el final del poema también está muy conseguido. Felicidades a los dos, el amor como sentimiento universal os debe un regalo a cada uno, una mención honorífica por exaltarlo.
Saludos a vosotros, hermanos