Cristobal M Armenta
Poeta recién llegado
Te he prometido mi fin en tus manos,
no vivo sino sólo por tu mente;
amor, ven hasta aquí
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;
amor, dame la muerte.
Caen los ángeles, heridos del costado
sin quejas y sin llanto;
caen, como gotas de lluvia
que anuncian un ocaso.
Te he prometido mi fin en tus manos,
ven, tómalo, dame el finque tanto anhelo;
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;
amor, dame la muerte.
En medio de la hoguera,
amor, perdí tu miedo:
no sé temer más que tu nombre:
y es tu nombre la verdad que no revelo.
Te he prometido mi fin en tus manos,
ven y tómalo, tómame,
dame el rictus fúnebre y funesto
que, en tus labios, amor,me sabrá a gloria;
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;
amor, dame la muerte.
Sepúltame junto a los viejos dioses,
hermanos de batallas añejas
y olvidadas;
no regarán tus lágrimas mis huesos
ni mis palabras velarán tus sueños
pero, amor, no lo olvides,
te prometí mi fin entre tus manos
Te he prometido mi fin en tus manos;
ven, tómalo, tómame;
trae la noche última y el último desvelo;
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;amor, dame la muerte.
no vivo sino sólo por tu mente;
amor, ven hasta aquí
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;
amor, dame la muerte.
Caen los ángeles, heridos del costado
sin quejas y sin llanto;
caen, como gotas de lluvia
que anuncian un ocaso.
Te he prometido mi fin en tus manos,
ven, tómalo, dame el finque tanto anhelo;
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;
amor, dame la muerte.
En medio de la hoguera,
amor, perdí tu miedo:
no sé temer más que tu nombre:
y es tu nombre la verdad que no revelo.
Te he prometido mi fin en tus manos,
ven y tómalo, tómame,
dame el rictus fúnebre y funesto
que, en tus labios, amor,me sabrá a gloria;
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;
amor, dame la muerte.
Sepúltame junto a los viejos dioses,
hermanos de batallas añejas
y olvidadas;
no regarán tus lágrimas mis huesos
ni mis palabras velarán tus sueños
pero, amor, no lo olvides,
te prometí mi fin entre tus manos
Te he prometido mi fin en tus manos;
ven, tómalo, tómame;
trae la noche última y el último desvelo;
y lánzame a los confines de la vida
y al límite del cielo;amor, dame la muerte.