cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Te llamé a gritos, no te sentía ni podía verte... la oscuridad imperaba tanto en el ambiente como en mi alma... haciéndome más parásito que humano.
Las preguntas desbordaban los cántaros, mis sentidos adormecidos me invitaban a la caída en el abismo de la introspección.
Para no perder el equilibrio me senté en el piso y cruce las piernas... con los ojos cerrados me transporté al lugar donde sé me esperas.
Siento el aire en mi cara, el látigo del viento en mi cabello y el pecho lleno de deseo.
Llegaré a tu puerta en un corto momento, mi mente ya elucubra como saludarte, como justificar mi presencia en tu continente... como tomar tu mano y sin más, como por accidente, besarte.
Las preguntas desbordaban los cántaros, mis sentidos adormecidos me invitaban a la caída en el abismo de la introspección.
Para no perder el equilibrio me senté en el piso y cruce las piernas... con los ojos cerrados me transporté al lugar donde sé me esperas.
Siento el aire en mi cara, el látigo del viento en mi cabello y el pecho lleno de deseo.
Llegaré a tu puerta en un corto momento, mi mente ya elucubra como saludarte, como justificar mi presencia en tu continente... como tomar tu mano y sin más, como por accidente, besarte.
®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Cesarfco.cd
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