horizonte
Poeta asiduo al portal
Este amor nos llago y nos dejo muriendo,
la flecha de este sentimiento ilícito,
nos dejo en dolencia que no se cura.
Extraño tu mirar, esos ojos deseosos,
que en mis entrañas llevo dibujado.
Mi vuelo tomaste y en mis alas desfallecidas,
solo un recuerdo habita.
De tu música callada solo soledad sonora vive,
ya no aspiro de tu cuerpo,
y deseo toques mis umbrales.
Extraño de tu pecho lo que ahí prometí,
un amor eterno.
Sin ti estoy perdidiza y envuelta en tristeza,
llevo tu cabello en el mío entretejido,
en el guardaste este deseo prohibido.
Extraño las noches de paz,
donde el alma se arrullaba con tus suspiros,
y descansaban mis miedos.
Tú que en mi cuello consideraste volar,
y en el preso te quedaste,
se quedo aguardando tus dulces besos.
En un suspiro me robaste el aliento,
y con caricias me llenabas de anhelos el alba.
Tus celestiales ojos suavemente desnudaron mi alma,
y la lumbre de ellos se robo de pasión, el sentir.
Extraño como abrazábamos los valles,
en amorosas ansias.
Las noches de luna donde ella asomaba,
y al mirar nuestra entrega de luceros nos coronaba,
y el cielo en rostro suave nos mostró la quietud.
Ahora solo espero sobre un manto de esperanzas,
suspirando este amor,
que se llevo la libertad de mi alma,
porque tu te llevaste todo de mi.
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