Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿TE LO TENGO QUE EXPLICAR?.
Y tú me dices a quien aparto el pelo
y por detrás le soplo te quiero,
cerrando los ojos y sintiendo
juntando los labios para acariciar las palabras.
Cuando le he inventado al reloj una reloja
para que la mirada y embelesado dejara,
de marcar el tiempo y así a tú lado
convertir los segundos en horas.
Ni le di cuerda al reloj y atontado
abrazo con las manillas a la reloja,
quedándonos el reloj y yo amoratados
de tanto contener el aliento, por amor paralizados.
No me preguntes y siénteme, siempre estoy a tú lado
y si das la vuelta y no me ves
será porque estoy delante, para robarte un beso
y desmayarte entre mis brazos y secuestrarte un momento.
Le pido al viento y al reloj, que se queden quietos
yo te despierto a bocanadas de placeres prohibidos
y haciéndote la muerta, déjate que te coja y
cogida, apoyarte en mí pecho y quererte sin tiempo.
Volar contigo agazapada y dormitante
saltándome los semáforos del cielo,
para verte despertar en una nube
y con los ojos abiertos, mirándome
te dirijas al reloj y le digas: Yo también le quiero.
Y tú me dices a quien aparto el pelo
y por detrás le soplo te quiero,
cerrando los ojos y sintiendo
juntando los labios para acariciar las palabras.
Cuando le he inventado al reloj una reloja
para que la mirada y embelesado dejara,
de marcar el tiempo y así a tú lado
convertir los segundos en horas.
Ni le di cuerda al reloj y atontado
abrazo con las manillas a la reloja,
quedándonos el reloj y yo amoratados
de tanto contener el aliento, por amor paralizados.
No me preguntes y siénteme, siempre estoy a tú lado
y si das la vuelta y no me ves
será porque estoy delante, para robarte un beso
y desmayarte entre mis brazos y secuestrarte un momento.
Le pido al viento y al reloj, que se queden quietos
yo te despierto a bocanadas de placeres prohibidos
y haciéndote la muerta, déjate que te coja y
cogida, apoyarte en mí pecho y quererte sin tiempo.
Volar contigo agazapada y dormitante
saltándome los semáforos del cielo,
para verte despertar en una nube
y con los ojos abiertos, mirándome
te dirijas al reloj y le digas: Yo también le quiero.
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