guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Diez y media de la noche,
pasados algunos segundos mi mente no está en mi cuerpo
se encuentra en un estado vagabundo por... no sé
quizás por el reino de la discordia
cruzando aquella linea separatoria de la concordia
y el puerto blanco,
lo veo desde lejos y me quedo mas enredado...
Intenté recordar quien era yo?
como viví todos estos años solo y engañado por el amor
y alguna que otra pasión...
trágicos momentos hasta aquella separación
de mi padres y de esa luz que me alumbraba antes de
tan estrambótica división,
pues ahi hubo un cambio,
ya no era un niño y mi revolución se tiñó de rojo
color carmesí ntenso y sin desalojo.
Y por esos albores del destino
encontré tu hermosa figura,
mas que simple y delicada piel
valor tanto de tus neurona claras,
a mi insatisfacción pura, de las que solo andan;
y te queria tanto y tu sabes cuanto,
estaría demas repetir que contigo podria haber
reforzado aquellas metas que tenía pues
siempre me traias ese ritmo a mi estilo tan undergound y clandestino... (no sabía bailar pero te gustaba)
Pero fue mi culpa lo reconosco
pues te lo digo defrente, todos mis problemas
y el quedarme sin trabajo,
formaron una imágen negativa hacia tus pupilas,
acabando con nuestros días de gloria
convirtiendolos en agonía,
hasta que me dejaste,
quizás no muy indefenso
pero la separación de mis padres y el que no tenga ni un peso,
se te clavo tan derecho en el cerebro
pues no puse mi mejor cara,
no quería nada pues sentí una gran decepción de mi,
no podíamos seguir con esta relación
y te marchaste,
te marchaste...
Gracias a ti por inspirar este peculiar mensaje,
y espero que cuando leas esta carta, seas muy feliz,
quemala si quieres con cariño
o con lo que te daba ya muy infinito,
ya no estoy por ningún lado,
ni un lado,
me fui de mi casa,
conseguí un trabajo,
soy esclavo de la sociedad y que?
de que vale esto,
si ya no te tengo,
de que?
si tu suspiro ya no lo tengo...
Gracias mi querida Helena por la inspiración...
pasados algunos segundos mi mente no está en mi cuerpo
se encuentra en un estado vagabundo por... no sé
quizás por el reino de la discordia
cruzando aquella linea separatoria de la concordia
y el puerto blanco,
lo veo desde lejos y me quedo mas enredado...
Intenté recordar quien era yo?
como viví todos estos años solo y engañado por el amor
y alguna que otra pasión...
trágicos momentos hasta aquella separación
de mi padres y de esa luz que me alumbraba antes de
tan estrambótica división,
pues ahi hubo un cambio,
ya no era un niño y mi revolución se tiñó de rojo
color carmesí ntenso y sin desalojo.
Y por esos albores del destino
encontré tu hermosa figura,
mas que simple y delicada piel
valor tanto de tus neurona claras,
a mi insatisfacción pura, de las que solo andan;
y te queria tanto y tu sabes cuanto,
estaría demas repetir que contigo podria haber
reforzado aquellas metas que tenía pues
siempre me traias ese ritmo a mi estilo tan undergound y clandestino... (no sabía bailar pero te gustaba)
Pero fue mi culpa lo reconosco
pues te lo digo defrente, todos mis problemas
y el quedarme sin trabajo,
formaron una imágen negativa hacia tus pupilas,
acabando con nuestros días de gloria
convirtiendolos en agonía,
hasta que me dejaste,
quizás no muy indefenso
pero la separación de mis padres y el que no tenga ni un peso,
se te clavo tan derecho en el cerebro
pues no puse mi mejor cara,
no quería nada pues sentí una gran decepción de mi,
no podíamos seguir con esta relación
y te marchaste,
te marchaste...
Gracias a ti por inspirar este peculiar mensaje,
y espero que cuando leas esta carta, seas muy feliz,
quemala si quieres con cariño
o con lo que te daba ya muy infinito,
ya no estoy por ningún lado,
ni un lado,
me fui de mi casa,
conseguí un trabajo,
soy esclavo de la sociedad y que?
de que vale esto,
si ya no te tengo,
de que?
si tu suspiro ya no lo tengo...
Gracias mi querida Helena por la inspiración...