j.ramón nieto
Poeta recién llegado
TE MIRO
Te miro a los ojos
e imagino que te estoy besando
Te miro a los labios
e imagino que me están hablando
Te miro siempre de madrugada
cuando sin palabras escucho sones
que aprietan un tiempo
cadente en segundos mágicos
que nos llaman al unísono.
Apuramos el humo matador de la tensión
que languidece entre luces de neón
y se debilitan a medida
que avanza la mañana.
Te miro sin tiempo
esperando el amanecer que nunca llegará
porque las nubes no coincidieron
la noche que yo estaba
y esa alborada tu no eras.
Te miro sabiendo que eres aire
visión efímera de una tarde cualquiera
perdida en el alfoz de un pensamiento
etéreo, singular, sin par.
Te miro esperando
que una noche me llames desesperada
necesitando que te mire,
anhelando que acaricie tu alma
aunque sepas que no te contestaré
porque me habré ido contigo
sin que tu lo sepas.
Por eso,
sólo te miro.
Te miro a los ojos
e imagino que te estoy besando
Te miro a los labios
e imagino que me están hablando
Te miro siempre de madrugada
cuando sin palabras escucho sones
que aprietan un tiempo
cadente en segundos mágicos
que nos llaman al unísono.
Apuramos el humo matador de la tensión
que languidece entre luces de neón
y se debilitan a medida
que avanza la mañana.
Te miro sin tiempo
esperando el amanecer que nunca llegará
porque las nubes no coincidieron
la noche que yo estaba
y esa alborada tu no eras.
Te miro sabiendo que eres aire
visión efímera de una tarde cualquiera
perdida en el alfoz de un pensamiento
etéreo, singular, sin par.
Te miro esperando
que una noche me llames desesperada
necesitando que te mire,
anhelando que acaricie tu alma
aunque sepas que no te contestaré
porque me habré ido contigo
sin que tu lo sepas.
Por eso,
sólo te miro.