COLETAS
Poeta fiel al portal
Cuando la luz del día se va escondiendo tras las montañas, cuando en el techo de nuestra vida aparecen la luna, las estrellas y el negro manto que nos cubre, cuando dejo de escuchar tu voz y tengo que imaginar tu mirada, justo en ese momento empiezan a ser más pesadas las agujas del reloj, justo es el momento de empezar a pensar en ti porque ni te oigo, ni te veo, sólo puedo recordar, imaginar, añorar los momentos en que te escucho, te veo, y esos sublimes instantes en que nos fundimos en un solo cuerpo gracias a esos abrazos de los que jamás quisiera soltarme. Empieza la noche y con ella mi prisa porque comience un nuevo día para poder oirte, verte, abrazarte, amarte y sentirme amada