pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Detrás de la puerta que sirve de escondite
jugando a ser atrevidos adolescentes,
sentir la adrenalina del fugaz encuentro
conquistando nuestros centros...
Te necesito... En aquellos escalones
que te llevan a mi cintura,
subiendo con tu boca me torturas
sin trepar peldaños, llegas a mis pezones...
Te necesito... Sobre la mesa
ansias de comer en tu cuerpo,
la delicia conocida como promesa
que todo tu cuerpo me profesa...
Te necesito... En el sofá junto a la chimenea
donde el fuego es frío ante tu abrigo,
donde nuestros cuerpos arden
la leña se consume ante nuestra entrega ...
Te necesito... En nuestro paraíso
que nos brinda mil sueños,
después de ser testigo sumiso
cuando nos declaramos dueños...
jugando a ser atrevidos adolescentes,
sentir la adrenalina del fugaz encuentro
conquistando nuestros centros...
Te necesito... En aquellos escalones
que te llevan a mi cintura,
subiendo con tu boca me torturas
sin trepar peldaños, llegas a mis pezones...
Te necesito... Sobre la mesa
ansias de comer en tu cuerpo,
la delicia conocida como promesa
que todo tu cuerpo me profesa...
Te necesito... En el sofá junto a la chimenea
donde el fuego es frío ante tu abrigo,
donde nuestros cuerpos arden
la leña se consume ante nuestra entrega ...
Te necesito... En nuestro paraíso
que nos brinda mil sueños,
después de ser testigo sumiso
cuando nos declaramos dueños...
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