Martín Enrico
Poeta recién llegado
Quizás sean tus ojos, que ya nunca veo,
los que me han llevado a un sueño que no quiero,
a vivir sin ser yo, a mirar casi ciego
un futuro imposible de sonrisas vacías.
los que me han llevado a un sueño que no quiero,
a vivir sin ser yo, a mirar casi ciego
un futuro imposible de sonrisas vacías.
En donde mi alegría hizo huelga de ausencia
rogando por coincidencias que te hagan regresar
a donde nunca has estado, a vivir a mi lado,
cerca del corazón que te nombra en silencio.
rogando por coincidencias que te hagan regresar
a donde nunca has estado, a vivir a mi lado,
cerca del corazón que te nombra en silencio.
Y un recuerdo necio te vine a encontrar,
intentando perderte para ganar mi vida
que no encuentra salida de este mundo ya inerte,
porque no va a tenerte para ver otro día.
intentando perderte para ganar mi vida
que no encuentra salida de este mundo ya inerte,
porque no va a tenerte para ver otro día.
Y me da por llorar, son lágrimas que desean
que las seque tu pelo, que las lleves al cielo como
como sueños futuros para caer como lluvia,
y así besar la esperanza de ganarme tu amor.
que las seque tu pelo, que las lleves al cielo como
como sueños futuros para caer como lluvia,
y así besar la esperanza de ganarme tu amor.
De vivir con valor, de que pagues la fianza
impuesta por el tiempo sobre mi corazón,
que late sin razón y sueña por soñar
la olvidada ilusión de poderte encontrar.
impuesta por el tiempo sobre mi corazón,
que late sin razón y sueña por soñar
la olvidada ilusión de poderte encontrar.
Quizás sean tus labios que pronuncian silencios
los que me han obligado a escribir lo que siento,
a ignorar la distancia, a confiar en el tiempo
y a querer por un rato que me quieras un poco.
los que me han obligado a escribir lo que siento,
a ignorar la distancia, a confiar en el tiempo
y a querer por un rato que me quieras un poco.