Mírala en aquella esquina
el alma asustada,
el odio hoy predomina
y la acorrala.
Furia y fuego,
primer camino del rencor,
llenan de humo mis ojos,
nubla mi fe, asfixia el color.
Cuánto te odio cuando callas,
cuánto te odio cuando hieres,
cuánto te odio cuando amas
cuando no valoras lo que tienes.
Has hecho sangrar mi alma
¡Mírala! ¡Mira cómo está!
que hoy le hiciste tanto...
que de tanto amarte llora
y de tanto llanto explota.
Y no digas nada
pues ya dijiste suficiente,
de la sombra del honor,
el orgullo, su simiente,
provocaste con dolor.
Y hoy te odio
¡te odio tanto!
injusta para conmigo
¡solo hacerme daño!
Y siempre callo..
¡Siempre callo!
Pero hoy mis labios
no están sellados
y puedo decir
que tanto te odio
como te amo.
el alma asustada,
el odio hoy predomina
y la acorrala.
Furia y fuego,
primer camino del rencor,
llenan de humo mis ojos,
nubla mi fe, asfixia el color.
Cuánto te odio cuando callas,
cuánto te odio cuando hieres,
cuánto te odio cuando amas
cuando no valoras lo que tienes.
Has hecho sangrar mi alma
¡Mírala! ¡Mira cómo está!
que hoy le hiciste tanto...
que de tanto amarte llora
y de tanto llanto explota.
Y no digas nada
pues ya dijiste suficiente,
de la sombra del honor,
el orgullo, su simiente,
provocaste con dolor.
Y hoy te odio
¡te odio tanto!
injusta para conmigo
¡solo hacerme daño!
Y siempre callo..
¡Siempre callo!
Pero hoy mis labios
no están sellados
y puedo decir
que tanto te odio
como te amo.