te ofreceré una flor
y a sus hermanas
pero no las más deseadas
sino aquellas que ya nadie nombra
las vivientes en las laderas de versos olvidados
las que ya conoces, aunque tú no lo sepas
las que te contaron antigüas leyendas
las de ojos asombrados
ellas ya acariciaron tu cuerpo nacarado
y te contemplaron
con su mirar enamorado
ya hablaste con ellas, ellas ya te sintieron
ya te susurraron su hablar delicado
a tí, Anunciadora
tal vez te ofrecieran otras promesas
otra mística
con su lenguaje leve
y su decir encriptado
ofrécelas, ahora, al mundo
no al mundo despierto
sino a la Vida de los sueños
la de ojos tiernos
y déjalas abrirse delicadamente
a otros amantes, a los más inocentes,
y así perdurarán sus fragancias
entre sus pieles trenzadas
ofrécelas, que ellas ya se entregaron
en tus mejillas de conchas de plata
ofrécelas, a los que amaron tu alma
que ahora ya vives renacida y eterna
ofrecida junto a tus hermanas
y a sus hermanas
pero no las más deseadas
sino aquellas que ya nadie nombra
las vivientes en las laderas de versos olvidados
las que ya conoces, aunque tú no lo sepas
las que te contaron antigüas leyendas
las de ojos asombrados
ellas ya acariciaron tu cuerpo nacarado
y te contemplaron
con su mirar enamorado
ya hablaste con ellas, ellas ya te sintieron
ya te susurraron su hablar delicado
a tí, Anunciadora
tal vez te ofrecieran otras promesas
otra mística
con su lenguaje leve
y su decir encriptado
ofrécelas, ahora, al mundo
no al mundo despierto
sino a la Vida de los sueños
la de ojos tiernos
y déjalas abrirse delicadamente
a otros amantes, a los más inocentes,
y así perdurarán sus fragancias
entre sus pieles trenzadas
ofrécelas, que ellas ya se entregaron
en tus mejillas de conchas de plata
ofrécelas, a los que amaron tu alma
que ahora ya vives renacida y eterna
ofrecida junto a tus hermanas
::