Me he despertado con el canto de un ruiseñor,
con alegre euforia, revolotea en el aire,
entre rayos blancoazulados del sol.
Era tan ferviente mi admiración,
que pensé: si tan sólo estuvieras a mi lado!
Acompañado de mi palma en tu rostro,
te besaría la frente y la sonrojada mejilla adormilada.
Te levantaría en brazos para acercarte a la ventana,
y así presumirle al alba, que eres mía y estás en mi balcón.
Si tan sólo estuvieras a mi lado.
No le temerías al destino,
yo me encargaría de endulzarlo.
Con paciencia, esmero y con pasión
Te ofrendaría el mundo y el cielo inmenso.
Dicen que el amor es felicidad,
y ésta es reflejada en la sonrisa,
si tan sólo estuvieras aquí para verla.
gozarías de ella y del ruiseñor.
¡Regresa a mí, bello amor!
Que por tu frente quiero la bendición,
y de labios recibir el aire,
la existencia y tu perdón.
Si tan sólo estuvieras aquí,
entre mis debilitados brazos
te entregaría mi alma entera,
enjaulada con el canto del ruiseñor.
con alegre euforia, revolotea en el aire,
entre rayos blancoazulados del sol.
Era tan ferviente mi admiración,
que pensé: si tan sólo estuvieras a mi lado!
Acompañado de mi palma en tu rostro,
te besaría la frente y la sonrojada mejilla adormilada.
Te levantaría en brazos para acercarte a la ventana,
y así presumirle al alba, que eres mía y estás en mi balcón.
Si tan sólo estuvieras a mi lado.
No le temerías al destino,
yo me encargaría de endulzarlo.
Con paciencia, esmero y con pasión
Te ofrendaría el mundo y el cielo inmenso.
Dicen que el amor es felicidad,
y ésta es reflejada en la sonrisa,
si tan sólo estuvieras aquí para verla.
gozarías de ella y del ruiseñor.
¡Regresa a mí, bello amor!
Que por tu frente quiero la bendición,
y de labios recibir el aire,
la existencia y tu perdón.
Si tan sólo estuvieras aquí,
entre mis debilitados brazos
te entregaría mi alma entera,
enjaulada con el canto del ruiseñor.