Daniela Cifelli
Poeta recién llegado
Era mi sueño olvidarme de èl
y con mi mayor fuerza de voluntad,
con mi fe en poder, al fin lo logrè.
No fue tan fàcil lograr aquella espectativa,
me costò làgrimas, dolor, ira, depresiòn,
mi vida se ahogaba en un vaso de agua,
mi alegrìa se escondiò tras la tristeza,
mi felicidad poco a poco se convertìa
en un turista que viajaba por la nostalgia,
melancolìa, desesperaciòn y sin proeza.
El amor que yo sentìa por ti,
era como una enfermedad invulnerable
que me invadìa sòlo con mirarte,
al escuhar tu voz,
la enfermedad se me expandìa por los oìdos
y me convertìa en sorda ante mis amigos,
no querìa escuhar que tus palabras
provenìan de alguien que no me amaba,
alguien que locamente con todo mi ser
sin saber còmo ni porquè yo amè,
y que no me correspondìa,
pero sencillamente, no te dejaba de querer.
Èse amor entrò en cada uno de mis sueños,
estuvo presente, siempre presente en mì,
no te podìa dejar de amar,
crecìa cada vez que anhelaba tus besos,
se expandìa por mi sangre con cada gesto,
palabra, mirada, sonrisa tuya;
sòlo querìa estar en tus brazos,
me acostumbrè a vivir
con mi armonìa y paz, hecha pedazos,
por ti, todo por ti, sòlo para ti
existìa mi vida, mi canciòn,
mi pasado, mi destino,mi inspiraciòn,
todo lo hacìa por ti,
y mi ànimo se convirtiò en frenesì:
no querìa inferir que tù eras imposible,
no me aceptaba
que tù pertenecieses a la eclesiologìa,
sòlo me imaginaba entre tus brazos,
sòlo querìa estar en cada uno de tus actos,
ilusionada, pensè que te resignarìas,
y que en el momento màs hermoso de mi vida,
dirìas que me amas para formar un lazo.
Te lo confieso, yo no querìa màs vida,
no querìa seguir en este mundo sin ti,
cuando te fuiste, mi corazòn perdiò esperanza
la depresiòn impregnò en mì,
èse amor que sentìa por vos,
entrò en cada uno de mis sentidos
y de mis pensamientos no te podìas ir.
Hoy cuenta me he dado
que la vida es bella,
sì tiene sentido si no estàs a mi lado,
aprendì a vivir si no estàs,
sè còmo reaccionar si me dices que te vas,
aunque no te he vuelto a vuelto a ver,
desde que te fuiste,
me causaste nostalgia por no lograrte tener,
y ahora, con una nueva luz que guìa mi vida,
aunque tus ojos no logre contemplar,
aunque tus palabras no pueda oìr,
aunque mi corazòn no sea el mismo de antes
y te hayas llevado todo lo que un dìa fuì,
me he propuesto continuar,
por mi alegrìa que un dìa
el amor de mi pecho y mi corazòn arrebatò,
me vigorizo ante el camino que por vos perdì,
la coraza que por tu adiòs,
por un tiempo desapareciò, se ahuyentò
y en este momento,
he concluido que con mi fe como fuerza,
la sonrisa como efecto y alegrìa como meta,
todo en esta vida se puede superar
y por tu desgraciado adiòs
màs nunca volverè a sufrir,
yo no volverè a llorar por vos...
y con mi mayor fuerza de voluntad,
con mi fe en poder, al fin lo logrè.
No fue tan fàcil lograr aquella espectativa,
me costò làgrimas, dolor, ira, depresiòn,
mi vida se ahogaba en un vaso de agua,
mi alegrìa se escondiò tras la tristeza,
mi felicidad poco a poco se convertìa
en un turista que viajaba por la nostalgia,
melancolìa, desesperaciòn y sin proeza.
El amor que yo sentìa por ti,
era como una enfermedad invulnerable
que me invadìa sòlo con mirarte,
al escuhar tu voz,
la enfermedad se me expandìa por los oìdos
y me convertìa en sorda ante mis amigos,
no querìa escuhar que tus palabras
provenìan de alguien que no me amaba,
alguien que locamente con todo mi ser
sin saber còmo ni porquè yo amè,
y que no me correspondìa,
pero sencillamente, no te dejaba de querer.
Èse amor entrò en cada uno de mis sueños,
estuvo presente, siempre presente en mì,
no te podìa dejar de amar,
crecìa cada vez que anhelaba tus besos,
se expandìa por mi sangre con cada gesto,
palabra, mirada, sonrisa tuya;
sòlo querìa estar en tus brazos,
me acostumbrè a vivir
con mi armonìa y paz, hecha pedazos,
por ti, todo por ti, sòlo para ti
existìa mi vida, mi canciòn,
mi pasado, mi destino,mi inspiraciòn,
todo lo hacìa por ti,
y mi ànimo se convirtiò en frenesì:
no querìa inferir que tù eras imposible,
no me aceptaba
que tù pertenecieses a la eclesiologìa,
sòlo me imaginaba entre tus brazos,
sòlo querìa estar en cada uno de tus actos,
ilusionada, pensè que te resignarìas,
y que en el momento màs hermoso de mi vida,
dirìas que me amas para formar un lazo.
Te lo confieso, yo no querìa màs vida,
no querìa seguir en este mundo sin ti,
cuando te fuiste, mi corazòn perdiò esperanza
la depresiòn impregnò en mì,
èse amor que sentìa por vos,
entrò en cada uno de mis sentidos
y de mis pensamientos no te podìas ir.
Hoy cuenta me he dado
que la vida es bella,
sì tiene sentido si no estàs a mi lado,
aprendì a vivir si no estàs,
sè còmo reaccionar si me dices que te vas,
aunque no te he vuelto a vuelto a ver,
desde que te fuiste,
me causaste nostalgia por no lograrte tener,
y ahora, con una nueva luz que guìa mi vida,
aunque tus ojos no logre contemplar,
aunque tus palabras no pueda oìr,
aunque mi corazòn no sea el mismo de antes
y te hayas llevado todo lo que un dìa fuì,
me he propuesto continuar,
por mi alegrìa que un dìa
el amor de mi pecho y mi corazòn arrebatò,
me vigorizo ante el camino que por vos perdì,
la coraza que por tu adiòs,
por un tiempo desapareciò, se ahuyentò
y en este momento,
he concluido que con mi fe como fuerza,
la sonrisa como efecto y alegrìa como meta,
todo en esta vida se puede superar
y por tu desgraciado adiòs
màs nunca volverè a sufrir,
yo no volverè a llorar por vos...