sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te pedí perdón en la madrugada,
entre el alma que se caía
entre tus miradas.
Anochecía en tus palpados
en el silencio
de tu voz abrazada.
Mírame con luz propia,
enciende a mis besos
o lloraran,
en la mirada duermo
bajo tus ojos
y me lleva hasta tu palabra,
donde pongo tu alma
sonrojada
en el palpado de mis miradas.
Porque tus miradas
son el beso
de mis palabras,
desnudando la palabra
para sonreír
en tus versos,
es como el cielo de tus lágrimas,
que vuelve a los ojos del mundo
en rimas,
entre cada idea
en pensamientos,
así surge el sentimiento,
te vuelvo a ver en las palabras
y digo mi amor,
me llevo tu esplendor
en las gracias de tú corazón,
viva tú amor
en las flores de mi ilusión,
así sabré que los pensamientos
saben a tu amor,
la más clara gota
que hace a mi razón,
de besarte desde tu ardor,
con el beso en tu sabor,
por donde se ama a tu corazón,
entre los palpitos que nutren
al querer
de toda tu pasión.