Te perdono.-

Isaías Súvel

Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
TE PERDONO
----------------------------------------------------------------------------------


Yo un día yo te disculpé,
te absolví,
te perdoné y te comprendí;
y te seguí perdonando,
en mi devoción
en la absurda ambición
de atesorar el cariño
hacia ti.


Pues así me lo dijo la vida,
el viento me lo dijo así.
Así me lo dijo la tarde,
así me lo dijo un rubí.


Pero encontré tu tibieza,
tu inconsciencia carmesí;
esa que corre en tus venas,
tu indiferencia sutil.


Y mi sentir no mediste,
pues es de seda mi sentir;
como el latir de tu alma,
así es también mi latir.


Y tú siempre contemplaste,
solo tu ir y tu venir;
y tú nunca te acordaste,
que yo también estaba aquí.


Minaste lento mi espera,
mi diaria pasividad;
no supiste que es quimera,
tus caprichos soportar.


Se derrumbó nuestro cielo,
en tumultuosa pasión;
de rabia, desdén y de celo,
en ciega contemplación.


Y vino el dios de los duelos,
con firme determinación;
y firme selló mi pecho,
para yo darte perdón.


Ahora en mi alma vibran,
negras canciones de sal;
fúnebres melodías,
que hacen comparsa a mi mal.


Pero si quieres, mi sueño,
volver tras tus pasos a mí;
como mi corazón tiene dueños
y son tus ojos de anís.


Este candado de hierro,
que el tiempo ha querido hundir;
en el olvido del pecho
y así profundo latir.


Basta que en tus ojos el rasgo,
surja, de una lágrima azul,
de ruego bendito y aciago;
y rasga veloz de mi pecho
éste hórrido tul.


&&&&&&
 
Última edición:
TE PERDONO
--------------------------------------------------------------

&&
Yo un día te disculpé,
te absolví,
te perdoné y te comprendí;
y te seguí perdonando,
en mi devoción hacia ti.


&&
Pues así me lo dijo la vida,
el viento me lo dijo así.
Así me lo dijo la tarde,
así me lo dijo un rubí.


&&
Pero encontré tu tibieza,
tu inconsciencia carmesí;
esa que corre en tus venas,
tu indiferencia sutil.


&&
Y mi sentir no mediste,
pues es de seda mi sentir;
como el latir de tu alma,
así es también mi latir.


&&
Y tú siempre contemplaste,
solo tu ir y tu venir;
y casi nunca te acordaste,
que yo también estaba aquí.


&&
Minaste lento mi espera,
mi diaria pasividad;
no supiste que es quimera,
tus caprichos soportar.


&&
Se derrumbó nuestro cielo,
en tumultuosa pasión;
de rabia, desdén y de celo,
en ciega contemplación.


&&
Y vino el dios de los duelos,
con mucha determinación;
y firme selló mi pecho,
para yo darte perdón.


&&
Ahora en mi alma vibran,
negras canciones de sal;
fúnebres melodías,
que hacen comparsa a mi mal.

&&
Pero si quieres, mi sueño,
volver tras tus pasos a mí;
como mi corazón tiene dueños
y son tus ojos de anís.

&&
Este candado de hierro,
que el tiempo ha querido hundir;
en el olvido del pecho
y así satisfecho latir.

&&
Basta que en tus ojos el rasgo,
surja, de una lágrima azul,
de ruego bendito y aciago;
¡y rasga veloz de mi pecho
éste hórrido tul¡.


&&&&&&
Momentos de discordia, llega el llogo y ese pecho que
todavia se ancla en ese amor que es el sueño perfecto
de las sensaciones vitales. excelente el ritmo y lo
melodico de la obra. saludos amables de luzyabsenta,
los mejores deseos para el año entrante.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba