LeonardoJavier
Poeta recién llegado
Déjame ser el aire de tu pecho
y así brotar como un soplo cristalino por tus labios,
dándote vida,
vibrando y amándote desde tus entrañas.
Déjame ser el sostén de tus pestañas:
fina piel guardiana de tus dones
y así, más de cerca
saborear el perfume de tus ojos:
mística ponzoña que fluye por mis venas
y caer sin vértigo,
en el abismo sin fin
de tu mirada desnuda,
descargando mis latidos en tu sangre
como un relámpago de miel
misterioso y en silencio.
Por último, te pido
déjame ser tu misma,
déjame ser de ti un suspiro,
un parpadeo en llamas
que suelte una lágrima recorriendo tus llanuras,
un fino cabello desenredando al viento
tu piel,
tus vértebras de agua que tiritan de belleza
te ruego,
déjame ser tú
y así poder amarme
como yo te amo.
y así brotar como un soplo cristalino por tus labios,
dándote vida,
vibrando y amándote desde tus entrañas.
Déjame ser el sostén de tus pestañas:
fina piel guardiana de tus dones
y así, más de cerca
saborear el perfume de tus ojos:
mística ponzoña que fluye por mis venas
y caer sin vértigo,
en el abismo sin fin
de tu mirada desnuda,
descargando mis latidos en tu sangre
como un relámpago de miel
misterioso y en silencio.
Por último, te pido
déjame ser tu misma,
déjame ser de ti un suspiro,
un parpadeo en llamas
que suelte una lágrima recorriendo tus llanuras,
un fino cabello desenredando al viento
tu piel,
tus vértebras de agua que tiritan de belleza
te ruego,
déjame ser tú
y así poder amarme
como yo te amo.