pablo
Poeta recién llegado
Me llamaste y te respondì,
sinceramente no te esperaba
como acordaba esperarte
con esas flores en el cuarto
y sabes que contestare ansioso.
La musica de tu voz en el auricular
es un cantar telurico aveces
cuando en mis oidos te abraso
y una palabra es esperar tu venida.
Siento golpear la puerta
como quien va cabalgando hacia la meta
y sabes de tus ansias, de mis deceos,
de todo cuanto existe en nuestra cama.
Entras como la gacela suculenta de mi amor,
tù la musa desconocida de oscuridades
llenas este debil de luz en incontables rayos
que al amanecer seràn de tu aliento.
Preparas el cafè seductor
y lo avandonas en la veladora humeda,
te abalanzas sobre mis brazos
besando la felicidad del dia,
y yo quiero beber otra vez tu corazòn
mientras algo se enfria cerca de tu retrato.
Siempre te presiento y me duele tanto recordar,
los golpes en mi puerta,
tu sonrisa,
la calides de estas viejas sabanas,
la luz que ya no existe
y solo ha quedado el buche de cafè.
El telefono siempre suena en mi memoria
y tus palabras suenan,
quieren volver...y por que no vuelven?
La soledad me abraza y se ha cansado de asechar la luz.
PABLO DIAZ
sinceramente no te esperaba
como acordaba esperarte
con esas flores en el cuarto
y sabes que contestare ansioso.
La musica de tu voz en el auricular
es un cantar telurico aveces
cuando en mis oidos te abraso
y una palabra es esperar tu venida.
Siento golpear la puerta
como quien va cabalgando hacia la meta
y sabes de tus ansias, de mis deceos,
de todo cuanto existe en nuestra cama.
Entras como la gacela suculenta de mi amor,
tù la musa desconocida de oscuridades
llenas este debil de luz en incontables rayos
que al amanecer seràn de tu aliento.
Preparas el cafè seductor
y lo avandonas en la veladora humeda,
te abalanzas sobre mis brazos
besando la felicidad del dia,
y yo quiero beber otra vez tu corazòn
mientras algo se enfria cerca de tu retrato.
Siempre te presiento y me duele tanto recordar,
los golpes en mi puerta,
tu sonrisa,
la calides de estas viejas sabanas,
la luz que ya no existe
y solo ha quedado el buche de cafè.
El telefono siempre suena en mi memoria
y tus palabras suenan,
quieren volver...y por que no vuelven?
La soledad me abraza y se ha cansado de asechar la luz.
PABLO DIAZ