marcelino victor
Poeta recién llegado
Un parque, un banco
sentados vos y yo
el perfecto lugar.
Tu mirada, bella,
a la altura de la mía,
te digo tantas cosas
sin decir palabra.
Tus labios, deseados
a la altura de los míos,
quisiera besarlos,
me contengo
los tuve muy cerca
los deseo.
Te escucho, hablas,
divago,
como gritar que te quiero,
que eres la culpable
de mi risa,
que por ti transformo
mis palabras en melodía.
La suave brisa
impregna mi piel
con el aroma de tu piel,
es dulce para mis sentidos,
y torrente
en mi caudal sanguíneo.
Como decirte “te quiero”
como nunca he querido.
© Marcelino Montaño 01/2017
sentados vos y yo
el perfecto lugar.
Tu mirada, bella,
a la altura de la mía,
te digo tantas cosas
sin decir palabra.
Tus labios, deseados
a la altura de los míos,
quisiera besarlos,
me contengo
los tuve muy cerca
los deseo.
Te escucho, hablas,
divago,
como gritar que te quiero,
que eres la culpable
de mi risa,
que por ti transformo
mis palabras en melodía.
La suave brisa
impregna mi piel
con el aroma de tu piel,
es dulce para mis sentidos,
y torrente
en mi caudal sanguíneo.
Como decirte “te quiero”
como nunca he querido.
© Marcelino Montaño 01/2017