Maria P Gallo
Poeta fiel al portal
Te quise
Te quise, me enamoré de ti hasta los tuétanos
mis huesos tenían esculpido tu nombre,
mi corazón, tenía en sus adentros el molde de tu rostro.
Mis ojos tenían dibujados, en sus pupilas el reflejo de tus sonrisas,
de esas sonrisas tuyas que no exponen los dientes,
de tus sonrisas con labios diminutos,
que sobresalían en tu barbilla varonil,
gris como mis tristezas,
gris como el gran desamor que me dejaste.
Sí, me enamoré de esos labios diminutos,
egoístas en amores, reservados en besos,
en palabras y en efectos.
Me enamoré de esos ojos pequeños,
que no lograban ver lo mucho que te amaba,
que no discernieron lo mucho que te quería.
Me enamoré de una ilusión,
de un “tan vez” de un “quizás”
de un “mas adelantico”
que nunca llegó.
de un futuro que día a día
se alejaba,
día a día se posponía.
Me enamoré de promesas no cumplidas,
de canciones que me dedicabas,
que esperaba que se hicieran realidad.
Me enamoré “del ti” del mañana
de un “ti futuro”
de esa versión tuya que me amaría,
como soñé ser amada,
que me querría como soñé ser querida,
de esa versión tuya que sí me respetaría,
que sí me tomaría en serio.
Me enamoré de una mentira,
de un amor no correspondido,
de una historia de amor,
que tal vez le contabas a todas
y le cumplías a ninguna.
Me enamoré simplemente me enamoré,
me enamoré de una ilusión,
de la ilusión de ser amada por ti.
Te quise, me enamoré de ti hasta los tuétanos
mis huesos tenían esculpido tu nombre,
mi corazón, tenía en sus adentros el molde de tu rostro.
Mis ojos tenían dibujados, en sus pupilas el reflejo de tus sonrisas,
de esas sonrisas tuyas que no exponen los dientes,
de tus sonrisas con labios diminutos,
que sobresalían en tu barbilla varonil,
gris como mis tristezas,
gris como el gran desamor que me dejaste.
Sí, me enamoré de esos labios diminutos,
egoístas en amores, reservados en besos,
en palabras y en efectos.
Me enamoré de esos ojos pequeños,
que no lograban ver lo mucho que te amaba,
que no discernieron lo mucho que te quería.
Me enamoré de una ilusión,
de un “tan vez” de un “quizás”
de un “mas adelantico”
que nunca llegó.
de un futuro que día a día
se alejaba,
día a día se posponía.
Me enamoré de promesas no cumplidas,
de canciones que me dedicabas,
que esperaba que se hicieran realidad.
Me enamoré “del ti” del mañana
de un “ti futuro”
de esa versión tuya que me amaría,
como soñé ser amada,
que me querría como soñé ser querida,
de esa versión tuya que sí me respetaría,
que sí me tomaría en serio.
Me enamoré de una mentira,
de un amor no correspondido,
de una historia de amor,
que tal vez le contabas a todas
y le cumplías a ninguna.
Me enamoré simplemente me enamoré,
me enamoré de una ilusión,
de la ilusión de ser amada por ti.