Troto
Pablo Romero Parada
Serían buena cosa tus desvestirse;
las guitarras silenciosas atrapadas en la garganta,
las siluetas desabrochadas controlándose
por el miedo al descontrol, y
a los puñetazos en la nariz, y
a los juzgados.
Y por el miedo a los juzgados.
Quisiera una nota tuya fina.
Tú flaqueza en mi flaqueza y
su poesía acallándome.
Quisiera a tu moneda íntegra
y a la eternidad de tus suspiros en mi cuello.
La piel erizada del lamento por ser tan defectuoso,
y las sesiones de terapia siendo útiles al fin.
Ais.
Quisiera la opacidad azul dentro de mi alma
esparciéndose por mis extremidades, y
una gota en el vacío
como queriendo rodearme
en un abrazo tierno y serio.
Hasta que regrese la lógica de pensar
para despertarme
de nuevo.
las guitarras silenciosas atrapadas en la garganta,
las siluetas desabrochadas controlándose
por el miedo al descontrol, y
a los puñetazos en la nariz, y
a los juzgados.
Y por el miedo a los juzgados.
Quisiera una nota tuya fina.
Tú flaqueza en mi flaqueza y
su poesía acallándome.
Quisiera a tu moneda íntegra
y a la eternidad de tus suspiros en mi cuello.
La piel erizada del lamento por ser tan defectuoso,
y las sesiones de terapia siendo útiles al fin.
Ais.
Quisiera la opacidad azul dentro de mi alma
esparciéndose por mis extremidades, y
una gota en el vacío
como queriendo rodearme
en un abrazo tierno y serio.
Hasta que regrese la lógica de pensar
para despertarme
de nuevo.
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