Asklepios
Incinerando envidias
Te recuerdo acurrucada,
descansando satisfecha
sobre el rítmico respirar
de mi pecho.
Tú, disfrutabas de la calma;
Yo, sumiso y feliz siempre a tus palabras.
Recuerdo mis lágrimas felices,
por estar y ser parte de tu mundo.
También tengo de ti, recuerdos de esos,
que por mucho que uno quiera,
tiene su olvido prohibido.
Hoy, de mí, decir que aún navego
entre lágrimas imborrables y risas,
que siguen marcando, a mi vida, su sendero.
De ti, decirte que, por ti, aún muero.
De mí, que, por contar esto,
se mantienen en mi vida, el dolor
más profundo y un inmenso desasosiego.
descansando satisfecha
sobre el rítmico respirar
de mi pecho.
Tú, disfrutabas de la calma;
Yo, sumiso y feliz siempre a tus palabras.
Recuerdo mis lágrimas felices,
por estar y ser parte de tu mundo.
También tengo de ti, recuerdos de esos,
que por mucho que uno quiera,
tiene su olvido prohibido.
Hoy, de mí, decir que aún navego
entre lágrimas imborrables y risas,
que siguen marcando, a mi vida, su sendero.
De ti, decirte que, por ti, aún muero.
De mí, que, por contar esto,
se mantienen en mi vida, el dolor
más profundo y un inmenso desasosiego.