Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te recuerdo a cada instante
entre el reloj y tu ausencia,
entre el mar de mi impaciencia
y aquel calor sofocante;
te recuerdo equidistante
entre mi ayer y febrero
cuanto tras tu compañero
te marchaste fulgurante.
Te recuerdo atareada
dando brillo a la cocina,
o limpiando las sardinas,
o salando su ensalada;
te recuerdo enamorada
entre cacharros y besos
esperando su regreso
al final de la jornada.
Te recuerdo libre y fuerte,
emperatriz panadera,
replantando jardineras
e invocando buena suerte;
te recuerdo sin la muerte
que mató toda esperanza,
te recuerdo en mi alabanza
para así volver a verte.
Te recuerdo madre mía
como recordarte quiero,
entre un tiempo venidero
Y un sentirte cada día;
te recuerdo todavía
y jamás he de olvidarte
porque estás en cada parte
donde ayer me sonreías...
Te recuerdo madre mía.
entre el reloj y tu ausencia,
entre el mar de mi impaciencia
y aquel calor sofocante;
te recuerdo equidistante
entre mi ayer y febrero
cuanto tras tu compañero
te marchaste fulgurante.
Te recuerdo atareada
dando brillo a la cocina,
o limpiando las sardinas,
o salando su ensalada;
te recuerdo enamorada
entre cacharros y besos
esperando su regreso
al final de la jornada.
Te recuerdo libre y fuerte,
emperatriz panadera,
replantando jardineras
e invocando buena suerte;
te recuerdo sin la muerte
que mató toda esperanza,
te recuerdo en mi alabanza
para así volver a verte.
Te recuerdo madre mía
como recordarte quiero,
entre un tiempo venidero
Y un sentirte cada día;
te recuerdo todavía
y jamás he de olvidarte
porque estás en cada parte
donde ayer me sonreías...
Te recuerdo madre mía.