Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
Te ríes y sigues en tus treinta
y dibujas tus gestos como otrora
aunque sean otros tantos desde entonces.
Me abrazas y me acoges en tus brazos
en tu pecho siento nervios de muchacha
y es que sigues en tus veinte enamorada.
Me miras de soslayo y te reflejas
en un reojo sin vueltas de mis ojos
y sigues cual si quince ilusionada.
Y me dices y me hablas
y aún hoy piensas en mi alma
que me quieres junto a tí (...cumplidos los noventa)
en un lugar para dos que esté en el cielo.
Me besas y me quitas de mis años
(diez, veinte o treinta... de un plumazo)
las tristezas, los pesares, los pecados
y me dejas sólo con tus labios.
Me coges en fin entre tus manos
y me llevas al lecho donde estamos
que es cielo de ayer y de mañana
donde siempre serás joven a mi vera.
y dibujas tus gestos como otrora
aunque sean otros tantos desde entonces.
Me abrazas y me acoges en tus brazos
en tu pecho siento nervios de muchacha
y es que sigues en tus veinte enamorada.
Me miras de soslayo y te reflejas
en un reojo sin vueltas de mis ojos
y sigues cual si quince ilusionada.
Y me dices y me hablas
y aún hoy piensas en mi alma
que me quieres junto a tí (...cumplidos los noventa)
en un lugar para dos que esté en el cielo.
Me besas y me quitas de mis años
(diez, veinte o treinta... de un plumazo)
las tristezas, los pesares, los pecados
y me dejas sólo con tus labios.
Me coges en fin entre tus manos
y me llevas al lecho donde estamos
que es cielo de ayer y de mañana
donde siempre serás joven a mi vera.
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