Viento de américa
Poeta adicto al portal
Si hay alguien culpable de este amor, eres tú, amor.
No por tu mirada dulce y cristalina,
no por tu forma de pensar,
ni mucho menos, como tú dices,
porque seas mi alma gemela y viceversa.
Siento desilusionarte.
Fue algo más terrenal y humano,
y no me apena decirlo.
Trataré de explicarte qué fue.
Sin sofismas. Sin simulacros.
No perdí el tiempo
en tratar de mirar tu alma;
estaba más atento en mirar tus pechos,
que desnudos bajo tu ropa,
ejercían su poder de desafiar la gravedad.
Comprobé que era inútil adivinar lo que pensabas;
menos ocioso me resultó adivinar
- mucho menos comprobar ,
que de tus pies a tus íntimos deseos
existen más de mil caricias diferentes.
Y nuestras almas no sólo no eran gemelas,
¡ ni siquiera se parecían !
Pero nuestros cuerpos se parecen tanto:
( tus ojos miel son iguales a mis ojos cafés;
tu piel blanca rima con mis manos morenas;
tu cabello suave se asemeja tanto a mi pelo hirsuto... ),
tan iguales que mi cuerpo cabe entero dentro del tuyo.
Después de esto, y sólo después,
brotó el amor por tu alma, tu mirada y tu pensar.
13 de febrero de 2003.
::No por tu mirada dulce y cristalina,
no por tu forma de pensar,
ni mucho menos, como tú dices,
porque seas mi alma gemela y viceversa.
Siento desilusionarte.
Fue algo más terrenal y humano,
y no me apena decirlo.
Trataré de explicarte qué fue.
Sin sofismas. Sin simulacros.
No perdí el tiempo
en tratar de mirar tu alma;
estaba más atento en mirar tus pechos,
que desnudos bajo tu ropa,
ejercían su poder de desafiar la gravedad.
Comprobé que era inútil adivinar lo que pensabas;
menos ocioso me resultó adivinar
- mucho menos comprobar ,
que de tus pies a tus íntimos deseos
existen más de mil caricias diferentes.
Y nuestras almas no sólo no eran gemelas,
¡ ni siquiera se parecían !
Pero nuestros cuerpos se parecen tanto:
( tus ojos miel son iguales a mis ojos cafés;
tu piel blanca rima con mis manos morenas;
tu cabello suave se asemeja tanto a mi pelo hirsuto... ),
tan iguales que mi cuerpo cabe entero dentro del tuyo.
Después de esto, y sólo después,
brotó el amor por tu alma, tu mirada y tu pensar.
13 de febrero de 2003.
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