child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Te soplé un verso con el viento...
Tiempo de dientes roídos,
de muelas partidas;
tiempo de arañar paredes
cubiertas de ceniza,
de mirarme los tobillos ambiguos
y avanzar, en vano,
contra el viento del sur
que me impide alcanzar
y obliga a regresar,
congelándolo todo detrás,
forzando a los ojos de la nuca
a no pestañar, inmóviles
a contemplar como se borran
nuestras huellas en la arena;
como se alejan tus ojos
con el vendaval,
como se ciñen los míos
por la tempestad;
como se ahogan tus palabras
en el bravo mar,
y multiplican mis silencios
en la orfandad
mientras en el norte
se alza la ineludible soberbia
de una errante tormenta
que impasible todo lo imana
Incluso la razón de estas palabras.
Tiempo de dientes roídos,
de muelas partidas;
tiempo de arañar paredes
cubiertas de ceniza,
de mirarme los tobillos ambiguos
y avanzar, en vano,
contra el viento del sur
que me impide alcanzar
y obliga a regresar,
congelándolo todo detrás,
forzando a los ojos de la nuca
a no pestañar, inmóviles
a contemplar como se borran
nuestras huellas en la arena;
como se alejan tus ojos
con el vendaval,
como se ciñen los míos
por la tempestad;
como se ahogan tus palabras
en el bravo mar,
y multiplican mis silencios
en la orfandad
mientras en el norte
se alza la ineludible soberbia
de una errante tormenta
que impasible todo lo imana
Incluso la razón de estas palabras.