Álvaro Vacas Chalfoun
Poeta recién llegado
Te tengo presente,
luz ausente,
en el páramo más triste de mi esperanza:
y en el páramo hay un árbol,
y el árbol tiene una rama
y en la rama está posada una lechuza
y esa lechuza es la boca de mi alma
y esa boca repite tu nombre,
el nombre de la Luz.
luz ausente,
en el páramo más triste de mi esperanza:
y en el páramo hay un árbol,
y el árbol tiene una rama
y en la rama está posada una lechuza
y esa lechuza es la boca de mi alma
y esa boca repite tu nombre,
el nombre de la Luz.
Te tengo presente,
luz ausente,
cuando regreso a mi hogar,
ficción transitoria,
porque la única morada
que quiero habitar
es esa realidad incandescente
que se origina en tu pelo
y desaparece en tus talones.
luz ausente,
cuando regreso a mi hogar,
ficción transitoria,
porque la única morada
que quiero habitar
es esa realidad incandescente
que se origina en tu pelo
y desaparece en tus talones.
Te tengo presente,
luz ausente,
sin ninguna razón en concreto
y por todas las razones en general,
como si fueras esa eternidad
que tantos filósofos añoran,
como si fueras un paraíso
ansiado por los fanáticos.
Como si fueras, porque no lo eres...
tú sólo eres la luz ausente
que quiero hacer presente
más allá de mis sueños.
luz ausente,
sin ninguna razón en concreto
y por todas las razones en general,
como si fueras esa eternidad
que tantos filósofos añoran,
como si fueras un paraíso
ansiado por los fanáticos.
Como si fueras, porque no lo eres...
tú sólo eres la luz ausente
que quiero hacer presente
más allá de mis sueños.