Ya no dueles como ayer,
ya no lastima tu recuerdo,
ya no queda ni el perfume
entre mi voz y mi aliento.
Y no es que no te quiera
o que te haya olvidado
es solo que tus besos
se han quedado en el pasado.
A veces me asalta el brillo de tus ojos
y hasta tu sonrisa abierta y franca,
y al recordar tus caricias
la tarde se hace larga.
Pero ya no es triste el recuerdo
ni tampoco una desesperanza
es tan solo que tu cuerpo
se desvanece y no me alcanza.
ya no lastima tu recuerdo,
ya no queda ni el perfume
entre mi voz y mi aliento.
Y no es que no te quiera
o que te haya olvidado
es solo que tus besos
se han quedado en el pasado.
A veces me asalta el brillo de tus ojos
y hasta tu sonrisa abierta y franca,
y al recordar tus caricias
la tarde se hace larga.
Pero ya no es triste el recuerdo
ni tampoco una desesperanza
es tan solo que tu cuerpo
se desvanece y no me alcanza.