Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abandono con donaire,
cosas de juventud,
esparciendo plenitud.
Corazón en trino levanto,
para convertirme en pino,
aceite ungido, mí canto.
¿Quién puede parar las agujas del reloj?
Sigue el universo su curso
siguen las primaveras
siguen las luces primeras;
tres veces sigue naciendo el amor.
¿Quién vive la tierra prometida?
cuando el amor da el paso en falso,
¿Podrán mirarse a la cara?
¿Volverse a llamar amor?...
¡quiero hasta decirnos adiós!
¡quiero mirarte a la cara!
quiero decirte que te amo,
solo y solo te amo a vos.
¡te veo te espero!