Silencios
Poeta recién llegado
Con una sonrisa en la cara
la pluma teje los hilos de Ariadna
engarzando en los tus ojos, en las tus manos
en las grietas que tu cara cuarteada
la sutil estampa que tu aura muestra
el camino trazado de una vida entera.
Hoy veo ese mirar en otras caras.
En las astillas de árbol
tus raíces se engalanan
perdurando cual elixir de llama eterna
tras vida de sufrimiento, tras la dura batalla
en la sonrisa de un niño que ha su madre miraba.
Ha sido en soledad que tu quietud se turbaba
por el enemigo incierto acallado en la distancia
esperando, sigiloso, haciéndose fuerte mientras la vida pausaba.
Más la contienda acabada, no puede clamar victoria
no, si la sonrisa al pensarte se esboza
pués no sucumbe el árbol mientras halla memoria.
silencios
la pluma teje los hilos de Ariadna
engarzando en los tus ojos, en las tus manos
en las grietas que tu cara cuarteada
la sutil estampa que tu aura muestra
el camino trazado de una vida entera.
Hoy veo ese mirar en otras caras.
En las astillas de árbol
tus raíces se engalanan
perdurando cual elixir de llama eterna
tras vida de sufrimiento, tras la dura batalla
en la sonrisa de un niño que ha su madre miraba.
Ha sido en soledad que tu quietud se turbaba
por el enemigo incierto acallado en la distancia
esperando, sigiloso, haciéndose fuerte mientras la vida pausaba.
Más la contienda acabada, no puede clamar victoria
no, si la sonrisa al pensarte se esboza
pués no sucumbe el árbol mientras halla memoria.
silencios