celiana
Esa soy yo, es lo que hay.
Llamé al pasado
casi te vi de nuevo,
como antes.
Parecías real.
Antes de irte, eras, como me enamoré
y antes de la oscuridad,
por un instante me vi también.
Me vi, casi...
no era el sol, ni su tonto reflejo
se podría decir que fue un sueño.
Pero fue de verdad,
¿Qué cosa es de verdad?
Y así, también casi te escuche.
eras otro, no tú.
Parecía que hubieras llorado.
Y aquí entre nos,
¿Después de lo que paso, como no
hacerlo?
Te comprendo. Yo también lo siento.
Y no va a ser, no va a ser verdad.
¿Aún sigo durmiendo? No lo creo.
Y así, por poco te siento,
como antes, y antes de colgar
el maldito teléfono... me vi, me escuche,
y me sentí,
casi... por un momento.
Temblaba, ¿sabes?
No hubiese escrito esto
sino hubieras aparecido, pero
por un momento pensé que fue de verdad,
y de verdad me duele que no lo sea.
Por que a pesar de lo antes y después
aún eres y aún soy...
y nunca nos veremos, nunca nos escucharemos,
y nunca nos sentiremos;
y al final solo será el sueño de un sol
que por la mañana sale a callar
nuestros deseos...
y así, en medio de nuestros casis,
volveremos a alucinar,
por lacónicos momentos,
que fue verdad, y aunque la verdad
oculta está...
tú y yo sabremos
que el sol, su reflejo, y nuestros locos deseos;
algún día, muy lejos, se revertirán
en realidades geriátricas
que anti alucinantes,
no callarán.