roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Te vi y me viste,
nos dijimos tanto
sin decirnos nada.
tu en tus cosas
y yo en las mías.
Pero como entender
lo que sientes,
lo que siento
en cada atardecer.
Los sueños escapan
se van contigo
queda el pensamiento
volátil como el viento
repitiendo en secreto
el mismo canto,
que baja estrellas,
que ilumina los senderos
de todos mis te quieros.
Como detener las horas
que la distancia me regala
como aprisionar la mirada
que tu me entregas
y se me antoja enamorada
cuando quieta y serena
acaricia el clamor de mi alma.
Te vi, de reojo quizás,
me viste sin querer mirarme.
un segundo basto
en el transcurso de la tarde
para decirte amor,
por qué tardaste tanto
si cuento los segundos
para volverte a ver.
Te vi y me miraste
te quise y me quisiste
el aire me trajo tus besos
el silencio nos fue fiel
cubrió nuestro embeleso
y sin decirnos nada
floto en el espacio
nuestro suspiro de amor.
nos dijimos tanto
sin decirnos nada.
tu en tus cosas
y yo en las mías.
Pero como entender
lo que sientes,
lo que siento
en cada atardecer.
Los sueños escapan
se van contigo
queda el pensamiento
volátil como el viento
repitiendo en secreto
el mismo canto,
que baja estrellas,
que ilumina los senderos
de todos mis te quieros.
Como detener las horas
que la distancia me regala
como aprisionar la mirada
que tu me entregas
y se me antoja enamorada
cuando quieta y serena
acaricia el clamor de mi alma.
Te vi, de reojo quizás,
me viste sin querer mirarme.
un segundo basto
en el transcurso de la tarde
para decirte amor,
por qué tardaste tanto
si cuento los segundos
para volverte a ver.
Te vi y me miraste
te quise y me quisiste
el aire me trajo tus besos
el silencio nos fue fiel
cubrió nuestro embeleso
y sin decirnos nada
floto en el espacio
nuestro suspiro de amor.