Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
El eco de tu voz deja en mi oído
un tibio y delicado canturreo,
la sangre me funciona si te veo
candente en el latir de mi latido.
Tu risa es mi tesoro preferido
-prefiero verla a todo lo que creo-
tus ojos verdes con un aleteo
me elevan a lo más desconocido.
Te vivo como dulce encantamiento
-en medio de un trajín de cosas mías-
colmándome la piel y el sentimiento.
Te vivo en la alborada de mis días
y en todo lo que enamorado siento
si siento en mi canción tus melodías.
un tibio y delicado canturreo,
la sangre me funciona si te veo
candente en el latir de mi latido.
Tu risa es mi tesoro preferido
-prefiero verla a todo lo que creo-
tus ojos verdes con un aleteo
me elevan a lo más desconocido.
Te vivo como dulce encantamiento
-en medio de un trajín de cosas mías-
colmándome la piel y el sentimiento.
Te vivo en la alborada de mis días
y en todo lo que enamorado siento
si siento en mi canción tus melodías.