Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te vivo como sólo yo te vivo,
gozando de vivirte, compañera;
alumbra tu mirada la escalera
por donde asciendo lírico y festivo.
Me adueño de tu boca persuasivo
-que por tu boca nunca, nunca muera-,
su beso me transforma en ventolera
las veces que en mi boca lo recibo.
Te vivo pues vivirte me mantiene
-valiente ante el dolor que está al acecho-
erguido como un dios al que sostiene:
el dulce corazón que está en tu pecho,
la límpida razón que amor contiene,
la sed por proseguir el mismo trecho.
gozando de vivirte, compañera;
alumbra tu mirada la escalera
por donde asciendo lírico y festivo.
Me adueño de tu boca persuasivo
-que por tu boca nunca, nunca muera-,
su beso me transforma en ventolera
las veces que en mi boca lo recibo.
Te vivo pues vivirte me mantiene
-valiente ante el dolor que está al acecho-
erguido como un dios al que sostiene:
el dulce corazón que está en tu pecho,
la límpida razón que amor contiene,
la sed por proseguir el mismo trecho.
Última edición: