Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Te quise siempre:
fui las eternas huellas que dejaban tus pasos
en la rutina inmisericorde del tiempo.
Hoy, simplemente soy evanescente;
ni siquiera me eternizo en el leve olvido
que como un niño, modelo con mis maduras manos.
Siempre he vivido en tu cuerpo,
diluido en el perfume de tu feminidad libre.
Te busco siempre;
extraño no ser más de ti,
que un movimiento de aire tibio
que se levanta inquieto y perfumado
cuando en un descuido pasas junto a mí.
No recuerdo haber sido antes de ti,
ni recuerdo haber crecido en otra tierra
que no fuera la tuya.
Aquellas caricias, aquellos silencios
que me animaban siempre
a buscar el camino de tu cuerpo.
Te quise siempre... te voy perdiendo.
fui las eternas huellas que dejaban tus pasos
en la rutina inmisericorde del tiempo.
Hoy, simplemente soy evanescente;
ni siquiera me eternizo en el leve olvido
que como un niño, modelo con mis maduras manos.
Siempre he vivido en tu cuerpo,
diluido en el perfume de tu feminidad libre.
Te busco siempre;
extraño no ser más de ti,
que un movimiento de aire tibio
que se levanta inquieto y perfumado
cuando en un descuido pasas junto a mí.
No recuerdo haber sido antes de ti,
ni recuerdo haber crecido en otra tierra
que no fuera la tuya.
Aquellas caricias, aquellos silencios
que me animaban siempre
a buscar el camino de tu cuerpo.
Te quise siempre... te voy perdiendo.