naima andrea
Poeta recién llegado
Me senté a hilar mi soledad,
a la pobre luz del ocaso,
con un par de astillas que saque
de mi corazon hecho pedazos.
Y entonces,
entre puntada y puntada,
observe en el entramado
un húmedo beso,
un ligero rechazo.
Me sente a hilar mi soledad
y obtuve como resultado
tu marcada ausencia.
Me sente a hilar mi soledad
a la pobre luz del ocaso...
a la pobre luz del ocaso,
con un par de astillas que saque
de mi corazon hecho pedazos.
Y entonces,
entre puntada y puntada,
observe en el entramado
un húmedo beso,
un ligero rechazo.
Me sente a hilar mi soledad
y obtuve como resultado
tu marcada ausencia.
Me sente a hilar mi soledad
a la pobre luz del ocaso...