Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hilando
, hilando
,
sus palillos entrecanos enredando,
cubriendo, suspirando..., cada surco,
que el tiempo ha maniatado,
desde sus cardos espinudos hasta sus meditabundos geranios.
sus palillos entrecanos enredando,
cubriendo, suspirando..., cada surco,
que el tiempo ha maniatado,
desde sus cardos espinudos hasta sus meditabundos geranios.
Con un revés y un derecho fue armando costumbres,
desde hace mucho tiempo trenzadas,
rompiendo techumbres al lado de la iglesia que rezaba
y en procesión caminaba sumergida en la muchedumbre,
mientras en su telar conspiraba,
la rigurosa podredumbre que en sus intentinos asechaba.
desde hace mucho tiempo trenzadas,
rompiendo techumbres al lado de la iglesia que rezaba
y en procesión caminaba sumergida en la muchedumbre,
mientras en su telar conspiraba,
la rigurosa podredumbre que en sus intentinos asechaba.
Tejiendo
, tejido
,
paseando colores en ocres murmullos,
a veces negros otras veces rubios,
de vez en cuando blancos y trigueños maduros,
enhebrando al mundo sus remiendos en ayuno.
paseando colores en ocres murmullos,
a veces negros otras veces rubios,
de vez en cuando blancos y trigueños maduros,
enhebrando al mundo sus remiendos en ayuno.
Lanas
, lanitas,
enmarañadas se enredan reviviendo minutos,
desde sus ojos canos conversando el segundo,
¿cuándo se durmieron?..., pregunto,
¿tus anhelos truncos?,
¿cuándo los dejaste en el telar extraviados?...,
¡¿te pregunto?!.
enmarañadas se enredan reviviendo minutos,
desde sus ojos canos conversando el segundo,
¿cuándo se durmieron?..., pregunto,
¿tus anhelos truncos?,
¿cuándo los dejaste en el telar extraviados?...,
¡¿te pregunto?!.
Uno, dos, dos, dos, uno,
cuenta los puntos,
casi en contra punto,
dedos torcidos continúan sus quejidos,
conversando memorias,
escuchadas a solas,
aunque afuera continúe el barullo.
cuenta los puntos,
casi en contra punto,
dedos torcidos continúan sus quejidos,
conversando memorias,
escuchadas a solas,
aunque afuera continúe el barullo.
Ovillo
, ovillando,
recogiendo mendrugos,
enrollando recuerdos,
tan clásicos como un segundo.
recogiendo mendrugos,
enrollando recuerdos,
tan clásicos como un segundo.
Enhebrando señuelos sonroja al intruso,
por dejarlo acariciar debajo del infortunio,
exhala suspiros liados al desayuno
y se quedan suspendidos ,
para luego retomar su cotidiano contra punto
por dejarlo acariciar debajo del infortunio,
exhala suspiros liados al desayuno
y se quedan suspendidos ,
para luego retomar su cotidiano contra punto
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