Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Telarañas.
Profanando tu pupila, noto un vacío inagotable
-quiebres húmedos-
delatan angustias anudadas entre hombro y hombro, estrés dicen…
Tú, no dices nada;
volteas hacia dentro y observas
- Intangible-
ahí te pierdes, no importa cuántos piensen que existes,
ahora sabes la verdad,
pasos desplazándose imprecisos, el destino no llega…
se deja pisar sin grito alguno, en algun otro sitio;
cesa la sensibilidad,
debió quedarse en algún paraje del pasado,
tejiendo telarañas azules…
alguna vez vio que las arañas vestían el brillo de las estrellas,
se apiado de ellas;
¿De ti quién se apiada y quién voltea a verte?
Si ella deserto de ti,
esa incomodidad de estar contigo la volvió errante;
así como tus pasos hoy
- marcados y sin huellas –
preludio a tus oídos sordos fueron, más no escucharon nada…
Aún así lo sabes, de ahí el origen,
telarañas hay para tí... son añejas, lejos de ser lo que deseas
-recuento-
de pasadas tardes heridas por rayos de luz intensos.
¿Ahora qué? sigue tu andar,
y no pienses llorar… no puedes ni debes,
-sensibilidad –
quedó atrás ¿recuerdas?
el maquillaje se corre y se ve mal además.
Mary C. López
24.20.2011/Méx/8:30
*Experimentando sensibilidades externas.
Profanando tu pupila, noto un vacío inagotable
-quiebres húmedos-
delatan angustias anudadas entre hombro y hombro, estrés dicen…
Tú, no dices nada;
volteas hacia dentro y observas
- Intangible-
ahí te pierdes, no importa cuántos piensen que existes,
ahora sabes la verdad,
pasos desplazándose imprecisos, el destino no llega…
se deja pisar sin grito alguno, en algun otro sitio;
cesa la sensibilidad,
debió quedarse en algún paraje del pasado,
tejiendo telarañas azules…
alguna vez vio que las arañas vestían el brillo de las estrellas,
se apiado de ellas;
¿De ti quién se apiada y quién voltea a verte?
Si ella deserto de ti,
esa incomodidad de estar contigo la volvió errante;
así como tus pasos hoy
- marcados y sin huellas –
preludio a tus oídos sordos fueron, más no escucharon nada…
Aún así lo sabes, de ahí el origen,
telarañas hay para tí... son añejas, lejos de ser lo que deseas
-recuento-
de pasadas tardes heridas por rayos de luz intensos.
¿Ahora qué? sigue tu andar,
y no pienses llorar… no puedes ni debes,
-sensibilidad –
quedó atrás ¿recuerdas?
el maquillaje se corre y se ve mal además.
Mary C. López
24.20.2011/Méx/8:30
*Experimentando sensibilidades externas.
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