cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Cuando es tu voz la que susurra mi nombre
al otro lado del zumbido del teléfono
y es agosto y quema la distancia
y el ansia de verte desdibuja mis complejos,
mi corazón palpita arrebolado
y soy incapaz de pronunciar un pensamiento certero.
al otro lado del zumbido del teléfono
y es agosto y quema la distancia
y el ansia de verte desdibuja mis complejos,
mi corazón palpita arrebolado
y soy incapaz de pronunciar un pensamiento certero.
Cuando es tu voz la que escucho
me precipito en el abismo sutil
de mis anhelos de poseer tu cuerpo y tu espíritu,
de redescubrir de nuevo aquel cielo
que junto inventamos esas noches
en las que el mundo nos dejó por fin querernos.
me precipito en el abismo sutil
de mis anhelos de poseer tu cuerpo y tu espíritu,
de redescubrir de nuevo aquel cielo
que junto inventamos esas noches
en las que el mundo nos dejó por fin querernos.
Sin embargo a la fragancia feliz de mi alegría
le queda el amargor oscuro de que al tenerte
mi voz sólo transmite imágenes frías
y no sabe reproducir lo que mi alma siente
que de puro goce parece no estar viva
ante el embrujo feliz de poseerte.
le queda el amargor oscuro de que al tenerte
mi voz sólo transmite imágenes frías
y no sabe reproducir lo que mi alma siente
que de puro goce parece no estar viva
ante el embrujo feliz de poseerte.
Nunca imagine ser capaz de querer así,
cuando el amor carece de sentido,
más sé que hoy no he sabido dibujar por ti
el universo que habías merecido
simplemente por el hecho de soñarme
en el instante preciso en que mi alma,
como siempre, ya se había fugado contigo.
cuando el amor carece de sentido,
más sé que hoy no he sabido dibujar por ti
el universo que habías merecido
simplemente por el hecho de soñarme
en el instante preciso en que mi alma,
como siempre, ya se había fugado contigo.