Peones verdes,
y galopes simbólicos,
en los monasterios…
se transvasan arcoíris,
tras ese incendio del ojo…
siempre os encuentro;
en poros de otras partituras…
en mis otros apuntes,
donde hemos escrito,
de todos nosotros,
sobre otra doblez de nata…
Realmente,
nos los han traído,
recolectoras,
de esos horizontes,
que siempre nos miran, desde más allá…
del substrato de voces abstractas,
corazón en un puñado de anhelos, que cristalizan…
con cada suma complicada de actividades…
Por los cielos de garabatos grises, las musas…
por aviones y mares;
por las rutas de pájaros, donde se condensa ese jardín…
ese que siempre le da tiempo al tiempo, para saborear las pausas…
y los palacios de los sueños,
por los espejos,
de sus telescopios astronómicos.
y galopes simbólicos,
en los monasterios…
se transvasan arcoíris,
tras ese incendio del ojo…
siempre os encuentro;
en poros de otras partituras…
en mis otros apuntes,
donde hemos escrito,
de todos nosotros,
sobre otra doblez de nata…
Realmente,
nos los han traído,
recolectoras,
de esos horizontes,
que siempre nos miran, desde más allá…
del substrato de voces abstractas,
corazón en un puñado de anhelos, que cristalizan…
con cada suma complicada de actividades…
Por los cielos de garabatos grises, las musas…
por aviones y mares;
por las rutas de pájaros, donde se condensa ese jardín…
ese que siempre le da tiempo al tiempo, para saborear las pausas…
y los palacios de los sueños,
por los espejos,
de sus telescopios astronómicos.