Salta, salta, bailarina
tú que bailas noche y día
que cantas al medio día
en las arenas de la Caleta
tocabas el arpa con gracia
en el mar azul-plata
te bañabas al son de las olas
hacías el amor con Hércules gaditano
que por él los años no pasaban
Tu cante, tu baile, tu gracia
llegaron a los oídos inquietos de Roma
nadando tu romano llegó a Gadir
te cogió en brazos mientras cantabas y bailabas
al son de las olas
En Roma te regalaron un ramo y una mora con mucho amor
¡pero no veas la que se armó¡
nadie trabajaba y tu romano
¡Pobre romano¡
siempre ciego a sus negocios
jamás estuvo más despierto desde que te trajo a Roma
Te devolvieron a Gadir
tu tierra, tu hogar, tu alma
tú seguiste bailando y cantando al son de las olas
pero tu romano volvió
porque sin ti no hay vida ni placer que valga
De esos bailes y cantos de sirena
nació una niña, después mujer
llamada Gades
Gades, Gades, Gades
siempre desnuda y mirando al horizonte
para que nadie se pierda
por el camino de Roma
el cante y el baiele al son de las olas
tú que bailas noche y día
que cantas al medio día
en las arenas de la Caleta
tocabas el arpa con gracia
en el mar azul-plata
te bañabas al son de las olas
hacías el amor con Hércules gaditano
que por él los años no pasaban
Tu cante, tu baile, tu gracia
llegaron a los oídos inquietos de Roma
nadando tu romano llegó a Gadir
te cogió en brazos mientras cantabas y bailabas
al son de las olas
En Roma te regalaron un ramo y una mora con mucho amor
¡pero no veas la que se armó¡
nadie trabajaba y tu romano
¡Pobre romano¡
siempre ciego a sus negocios
jamás estuvo más despierto desde que te trajo a Roma
Te devolvieron a Gadir
tu tierra, tu hogar, tu alma
tú seguiste bailando y cantando al son de las olas
pero tu romano volvió
porque sin ti no hay vida ni placer que valga
De esos bailes y cantos de sirena
nació una niña, después mujer
llamada Gades
Gades, Gades, Gades
siempre desnuda y mirando al horizonte
para que nadie se pierda
por el camino de Roma
el cante y el baiele al son de las olas
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