efimero1979
Poeta recién llegado
Subí con mis besos
entre tus muslos
hasta poder rozar con mi lengua
el borde de tus silencios.
Con mis caricias
abri las puertas de tu deseo
sin que me escucharas
pedir permiso.
Separé la fina piel inherte
de tu vestimenta
buscando la piel humeda
de tu placer.
Bebí de tí,
como moribundo por el desiento,
bebí de tí,
como si fuera la última vez.
Te sujeté entre mis manos,
contuve en mi boca
las acometidas de tu alma,
el extremecimiento de cada uno
de los poros de tu piel.
Sentí que eras luz
y que te explandias en mí,
que tu cuerpo se retorcía
hasta casi romperse.
Te agarré con fuerza
para que sintieras
que en ese instante
no había lugar más seguro.
entre tus muslos
hasta poder rozar con mi lengua
el borde de tus silencios.
Con mis caricias
abri las puertas de tu deseo
sin que me escucharas
pedir permiso.
Separé la fina piel inherte
de tu vestimenta
buscando la piel humeda
de tu placer.
Bebí de tí,
como moribundo por el desiento,
bebí de tí,
como si fuera la última vez.
Te sujeté entre mis manos,
contuve en mi boca
las acometidas de tu alma,
el extremecimiento de cada uno
de los poros de tu piel.
Sentí que eras luz
y que te explandias en mí,
que tu cuerpo se retorcía
hasta casi romperse.
Te agarré con fuerza
para que sintieras
que en ese instante
no había lugar más seguro.