David Alejandro
Poeta recién llegado
Postrado en aquel viejo sofá
en aquella noche de tempestad
oculto entre la obscuridad
que me rodea;
Lleno de tristeza
y con un corazón que derrepente dejo de palpitar
recordando aquel día en que te vi partir;
Entre mis brazos te desvanecias,
y las lagrimas brotaban de mis ojos secos
el llanto y la melancolía se apoderaron de mi,
mi cuerpo temblaba como nunca antes lo había echo;
el cielo se me vino abajo y las ganas de vivir se apagaban,
la nostalgia de hacerme a la idea de que no estarás mas para mi
me destruía;
En ese momento me di cuenta de que aquel hombre que algún día se hizo llamar fuerte
no era nada mas que un ser asustado con una sola idea en la cabeza
en aquella noche de tempestad
oculto entre la obscuridad
que me rodea;
Lleno de tristeza
y con un corazón que derrepente dejo de palpitar
recordando aquel día en que te vi partir;
Entre mis brazos te desvanecias,
y las lagrimas brotaban de mis ojos secos
el llanto y la melancolía se apoderaron de mi,
mi cuerpo temblaba como nunca antes lo había echo;
el cielo se me vino abajo y las ganas de vivir se apagaban,
la nostalgia de hacerme a la idea de que no estarás mas para mi
me destruía;
En ese momento me di cuenta de que aquel hombre que algún día se hizo llamar fuerte
no era nada mas que un ser asustado con una sola idea en la cabeza
dejar de existir.