Cuántas madrugadas, amanecidos, el cantar de los pájaros nos devolvía a la realidad del día en la que los autos ya estaban andando... Pienso en mis amigos y las noches de borrachera, charlatanería, tangos y poemas.
Gracias por estos versos que rememoran tantas secuencias! Los hago propios.
Nada más lindo que reflexionar a esas horas.